Un equipo de científicos de la Universidad de Columbia ha desarrollado una vacuna contra el cáncer a base de bacterias. Es importante dejar claro que, al hablar de una vacuna contra el cáncer, no hacemos referencia a las típicas vacunas que se emplean para prevenir enfermedades infecciosas. En este caso, se trata de una estrategia para estimular al sistema inmunitario de los pacientes y que sea mucho más eficaz a la hora de atacar las células cancerosas.

No es algo nuevo, como tampoco es nuevo el uso de bacterias para tratar el cáncer. De hecho, actualmente se sigue usando para el tratamiento de cánceres concretos, como el de vejiga. Pero que estas dos cuestiones no sean nuevas no quiere decir que la combinación de ambas no sea algo novedoso.

La vacuna contra el cáncer desarrollada por estos científicos aprovecha el poder de las bacterias de una manera que nunca se había hecho hasta ahora. Hay que tener en cuenta que los primeros ensayos se han realizado solo en ratones. Pero, aun así, los buenos resultados que se han obtenido dejan mucho lugar al optimismo.

Bacterias contra tumores: ¡Fight!

Hace tiempo que se sabe que algunas bacterias tienen la capacidad de migrar a los tumores y colonizarlos. En ciertas ocasiones las células tumorales están privadas de oxígeno, pero eso no supone un problema para las bacterias anaerobias. Una vez allí, estimulan el ataque del sistema inmunitario. Al fin y al cabo, este se dirige contra todo aquello que considera extraño, por lo que en este caso se suman las bacterias y las propias células tumorales. 

E. coliE. coli
E. coli se encuentra naturalmente en nuestra microbiota intestinal. Crédito: Brian0918 (Wikimedia Commons)

Si aún se utiliza este método con el cáncer de vejiga es porque tiene cierta eficacia. Sin embargo, no se estimula el sistema inmunitario tanto como sería conveniente. Por eso, para el desarrollo de su vacuna contra el cáncer estos científicos han optado por una nueva estrategia.

¿En qué consiste la vacuna contra el cáncer bacteriana?

Para el desarrollo de esta vacuna contra el cáncer, los científicos modificaron genéticamente una cepa de la bacteria Escherichia coli para que codificase proteínas específicas de las células tumorales. Esto quiere decir que se introdujeron en su ADN las instrucciones para que la bacteria sintetice esas proteínas y las exhiba en su superficie. Como resultado, cuando el sistema inmunitario ataca a la bacteria, genera respuesta contra ella, pero también contra esas proteínas específicas del tumor. Así, cuando ya no haya bacterias modificadas en el organismo, las defensas del cuerpo estarán preparadas para atacar al tumor. Habrán desarrollado memoria.

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