Tras 5 meses alejado de los platós de televisión, el presentador, actor y director teatral Ángel Llàcer reapareció ayer en el programa de Antena 3 Y ahora Sonsoles. Aunque en ningún momento se ocultaron sus problemas de salud, ha sido la primera vez que él mismo ha hablado sobre ello de una forma tan abierta. Y lo ha hecho muy emocionado, ya que una fascitis necrotizante causada por la bacteria Shigella ha estado muy cerca de costarle la vida.
En realidad, Shigella no es una bacteria, sino todo un género, que incluye a muchas especies distintas. Una de las más estudiadas es Shigella dysenteriae, conocida por causar la disentería. Para las demás, se habla de una enfermedad común, llamada shigelosis, caracterizada por provocar diarrea sanguinolenta, fiebre y, en algunos casos, náuseas. Generalmente la infección desaparece sin gravedad ni necesidad de tratamiento. En algunos casos pueden ser necesarios los antibióticos. Pero, en general, no es peligrosa. Solo hay unas pocas excepciones, como la de Ángel Llàcer, en las que la enfermedad se complica, dando lugar a afecciones como esa fascitis necrotizante que casi le cuesta la vida.
Su situación llegó a ser tan grave que los médicos le recomendaron que se despidiese de su familia. Afortunadamente, podrá seguir disfrutando de los suyos, aunque todavía necesita mucha rehabilitación y recuperación por las secuelas que le ha dejado esta bacteria contraída durante unas vacaciones en Vietnam.
Todo sobre la fascitis necrotizante
La fascitis necrotizante es una enfermedad que se produce cuando una bacteria entra al organismo, generalmente a través de una herida, y comienza a liberar toxinas que destruyen los tejidos y afectan al flujo sanguíneo de la zona. Esto provoca una necrosis que, si no se trata a tiempo, puede suponer desde amputaciones hasta la muerte.
No la provoca una sola bacteria. Es muy común con las bacterias Streptococcus del grupo A. Sin embargo, puede darse con casi cualquier bacteria productora de toxinas. Es, por ejemplo, el caso de la Shigella con la que se infectó Ángel Llàcer.


Su caso también fue especial porque no contrajo la bacteria a través de una herida. Lo hizo por el consumo de alimentos contaminados. Eso inicialmente le produjo una shigelosis normal, con diarrea sanguinolenta y fiebre. Sin embargo, la infección se extendió después por su organismo, de modo que las toxinas comenzaron a afectar a los tejidos blandos debajo de la piel. Sobre todo se vio afectada su pierna. Tanto, que casi la pierde y, además, ahora ha tenido que aprender a andar. Aún no puede correr ni subir escaleras, según explicó en el programa de Sonsoles Ónega. Pero poco a poco va mejorando.
Cabe destacar que la fascitis necrotizante puede provocar una septicemia, donde la infección sigue extendiéndose sin control a través de la sangre. Es ahí cuando puede producirse la muerte.
Afortunadamente, la fascitis necrotizante es una complicación de las infecciones bacterianas muy poco común. Pero no es imposible, como bien ha podido comprobar Ángel Llácer.
Las vacaciones de Ángel Llàcer que acabaron marcadas por Shigella
Ángel Llácer se encontraba de vacaciones en Vietnam cuando comenzó a encontrarse mal. Cree que la intoxicación alimentaria se la provocaron o unos caracoles o anchoas que comió. Pero es solo su suposición. Es imposible saberlo con seguridad.
En su caso, además de los síntomas típicos, pasó tres días en cama vomitando. Después, parecía que todo había acabado, pero desgraciadamente no había hecho más que empezar.


Las bacterias del género Shigella pertenecen a la familia de las enterobacterias, que se caracterizan por afectar predominantemente al sistema digestivo. Es por eso por lo que se cree que la pudo contraer por vía digestiva. El contagio se produce a través de las heces. Pero estas pueden encontrarse en aguas fecales vertidas en el mar o usadas para regar cultivos. Así, los animales marinos o las hortalizas pueden ser fuentes importantes de Shigella. Posiblemente fue eso lo que le ocurrió.
Es extraño que le pasase algo así. Y es que la fascitis necrotizante afecta principalmente a personas inmunodeprimidas, con enfermedades del riñón, diabetes, alcoholismo o algunos tipos de cáncer. No parece que el de Ángel Llàcer fuese ninguno de los casos. Por eso resulta extraño. Pero eso ya no importa. Lo positivo es que ya se encuentra mucho mejor y que seguro que pronto podremos volver a disfrutar de su dicharachera personalidad de nuevo en la pequeña pantalla.